En diciembre del año 2006, el presidente Tabaré Vázquez anunció que se pondría en marcha el Plan Ceibal y que con él, cada alumno y cada maestro de las escuelas públicas de todo el país recibirían de forma gratuita una computadora portátil.
Ese fue el puntapié inicial de este ambicioso proyecto socioeducativo, que pone a Uruguay a la vanguardia en la reducción de la brecha digital, la inclusión y la equidad en el acceso a la educación.
El Plan Ceibal busca promover la inclusión digital, con el fin de disminuir la brecha digital tanto respecto a otros países, como entre los ciudadanos de Uruguay, de manera de posibilitar un mayor y mejor acceso a la educación y a la cultura.
Como explicó el presidente de la República, Tabaré Vázquez, en un artículo publicado en Americas Quarterly (Estados Unidos), “el objetivo a largo plazo del Plan Ceibal es promover la justicia social mediante la promoción de la igualdad de acceso a la información y herramientas de comunicación para todo nuestro pueblo”.
El Decreto presidencial 144/007, de 18 de abril de 2007, da el puntapié inicial al Plan Ceibal y dispone que se realicen “los estudios, evaluaciones y acciones necesarios para proporcionar a cada niño en edad escolar y para cada maestro de la escuela pública un computador portátil, capacitar a los docentes en el uso de dicha herramienta y promover la elaboración de propuestas educativas acordes con las mismas”.
La Comisión Política es la encargada de definir, como su nombre lo indica, las políticas que rigen todo el Plan Ceibal. Trabaja en coordinación con la Comisión de Educación, que es la que asesora en temas educativos, desarrolla la propuesta pedagógica e impulsa las líneas de acción comprendidas en ella, además de implementar las fases del desarrollo profesional de los docentes y de darles apoyo técnico.
El Proyecto One Laptop per Child (OLPC), que en español significa “una computadora portátil por niño”, fue presentado por Nicholas Negroponte, director del Laboratorio de Medios del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en el Foro Mundial de Davos, en el año 2005. La intención original fue la que finalmente se plasmó en esta iniciativa que se extiende por varios países, pero que -hasta el momento- sólo en Uruguay alcanzó niveles absolutos de penetración.